En Cerrito 1522 hasta el 16 de agosto de lunes a viernes de 11 a 21, sabado de 10 a 13 entrada libre y gratuita.
Hace más de 12 años que Mario Vidal Lozano (51) no expone en Buenos Aires. Tras haberse hecho acreedor de los mas importantes premios Mario presenta en esta opo
rtunidad trabajos realizadas con óleo y tierra sobre maderas y lienzos, 20 obras que como dijo el recordado gran pintor Alfredo Hlito, “ tienen las características de la escultura pero la imagen de la pintura”.
Según el propio artista la temática aborda lo cósmico, y en ella cada línea forma parte de un todo. El formato que se repite con mayor intensidad es el cuadrado que elige por resultarle armonioso a su imagen. Mario trabaja con boceto previo un casi milimétrico y luego lo lleva a grandes dimensiones. El La textura empezó a ver que con las texturas y sin color se `puede comunicar algo prescindir del color para poder expresarse. Trabaja con espátula y solo los detalles mas minuciosos se atan al pincel.Los escasos elementos repetidos en todo el plano de la obra se acercan a algunos preceptos del Minimalismo y a cierta actitud contemplativa, por eso se lo ha asociado a la filosofía Zen. Mario Vidal Lozano ha viajado a Bolivia, Perú y por todo el Norte Argentino, deslumbrándose con las culturas precolombinas y mostrando una verdadera preocupación por ubicarla en su justo lugar dentro de la educación, para el reconocimiento de las raíces de nuestra cultura.
rtunidad trabajos realizadas con óleo y tierra sobre maderas y lienzos, 20 obras que como dijo el recordado gran pintor Alfredo Hlito, “ tienen las características de la escultura pero la imagen de la pintura”.Según el propio artista la temática aborda lo cósmico, y en ella cada línea forma parte de un todo. El formato que se repite con mayor intensidad es el cuadrado que elige por resultarle armonioso a su imagen. Mario trabaja con boceto previo un casi milimétrico y luego lo lleva a grandes dimensiones. El La textura empezó a ver que con las texturas y sin color se `puede comunicar algo prescindir del color para poder expresarse. Trabaja con espátula y solo los detalles mas minuciosos se atan al pincel.Los escasos elementos repetidos en todo el plano de la obra se acercan a algunos preceptos del Minimalismo y a cierta actitud contemplativa, por eso se lo ha asociado a la filosofía Zen. Mario Vidal Lozano ha viajado a Bolivia, Perú y por todo el Norte Argentino, deslumbrándose con las culturas precolombinas y mostrando una verdadera preocupación por ubicarla en su justo lugar dentro de la educación, para el reconocimiento de las raíces de nuestra cultura.
Vive y trabaja en Salta, y hace 20 años expuso por primera vez en Buenos Aires, la ultima presentación fue hace 12 años en una exposición que realizó en el Centro Cultural Recoleta.En los últimos dos años y medio Vidal Lozano obtuvo ocho importantes primeros premios nacionales de pintura. Los más recientes: el del XXXVI Salón Nacional de Arte Sacro en Tandil, y el otorgado por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) de la Ciudad de Buenos Aires, mas otros tan importantes como el primer premio del Salón Nacional y del Salón Manuel Belgrano.
Mario proviene de la “figuración”, y de a poco fue modificando su lenguaje, comenzó a trabajar con otros elementos, produciendo texturas que generan luces y sombras. Hoy en su taller, cercano a su casa, trabaja todos los días. Realiza infinidad de bocetos, y luego de mucho madurarlos los vuelca en placas de chapadur en las cuales aplica con espátula y otras herramientas, una especie de pasta que prepara con óleo y tierras del norte prehispánico argentino.
Mario proviene de la “figuración”, y de a poco fue modificando su lenguaje, comenzó a trabajar con otros elementos, produciendo texturas que generan luces y sombras. Hoy en su taller, cercano a su casa, trabaja todos los días. Realiza infinidad de bocetos, y luego de mucho madurarlos los vuelca en placas de chapadur en las cuales aplica con espátula y otras herramientas, una especie de pasta que prepara con óleo y tierras del norte prehispánico argentino.
A los 9 años ya estudiaba en la Escuela Provincial de Bellas Artes y hoy, 42 años después allí continúa pero ya como profesor, donde dedica 3 días completos de la semana a la docencia, quedándole el resto de la semana para su familia y la pintura.Frecuentó a Alfredo Hlito y a Ary Brizzi maestros que admira.
A mediados de la década del 80 comenzó a exponer en Buenos Aires y en 1995 varios factores: la economía del país, el cierre de la galería en la cual exponía y sobre todo una “desorientación” o crisis en su pintura, hicieron que por diez años Mario dejara de pintar y se dedicara sólo a la docencia. En el año 2004 retomó la pintura, con fuerzas renovadas…La obra de Vidal Lozano ha merecido críticas favorables, entre otros, de Jorge López Anaya y de Rosa Faccaro. Varias de sus mejores obras han sido incorporadas a los principales museos de la Argentina y a colecciones privadas.
Para el artista, la eliminación del color saturado pone de manifiesto “la cercanía con el lenguaje del relieve escultórico y con cierta imagen del arte bidimensional y ascético prehispánico, los cuales también sirven como fuente de inspiración”.
Próxima exposición: Ernesto Bertani. Inaugura el 19 de Agosto de 2008 de 19 a 22 hrs. Cerrito 1522.

Foto: Imagen de obra óleo y tierra sobre lienzo 120 x 120 cm 2008.

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